domingo, 16 de noviembre de 2014

Leyenda: Creed en Dios



Resumen: 
Esta leyenda habla de un conde, Teobaldo, huérfano de madre desde que nació y huérfano de padre unos años después. Era un hombre, malo, ruin y que trataba muy mal a la gente. Un día de cacería fue a refugiarse a una iglesia puesto que no había cazado nada, y por este motivo estuvo a punto de matar al religioso, mientras este le decía que se arrepintiese, pero Teobaldo le respondió que no creía en Dios. De repente se oyó la voz de que un jabalí andaba por cerca. Salió corriendo detrás de él hasta que llegó a herirle, pero justo en ese momento su caballo murió de lo exhausto que estaba y las horas que había corrido detrás del jabalí. En ese momento apareció un paje que le dio un rocín negro, y que se sonrió en el momento que se montó Teobaldo. Entonces el caballo se desbocó y estuvo corriendo largo tiempo a través de valles, pueblos, montañas, todos desconocidos para él, y llegó un momento en que el caballo empezó a volar por el cielo y Teobaldo iba viendo a los pecadores, a los que habían sido aceptados en el cielo, a los arcángeles, a la Virgen. Después de largo camino llegó un momento en que se paró ante Dios. Subió la cabeza para mirarlo y en ese momento se encontró cegado, herido, cayendo en un abismo. Se despertó y se encontró en el bosque en el que había herido al jabalí, en el que había muerto su caballo. 

Estaba lejos de su señorío así que fue a una casa buscando asilo y cuando les decía su nombre a los habitantes se reían de él o lo tomaban por loco. Al final llegó al día siguiente a su castillo, el cual estaba viejo, sin vigías y diferente. Se abrió y salió un religioso para recibirle. Este le explico que al conde se lo había llevado el diablo y que como no tenía descendencia le habían donado sus posesiones al clero. El monje le preguntó por su identidad y el respondió que tan solo era un miserable arrepentido que quería ingresar en la orden. Y a partir de allí empezó a creer. 


Tema:

Valores: el amor a Dios, y a los semejantes, la fe , y la compasión.
Antivalores: la soberbia, la crueldad y el pecado.
 
Personajes: 
Teobaldo: señor feudal, de vida licenciosa y muy cruel.
 
Espacio y tiempo:
La acción transcurre en el señorío de Montague, Cataluña, sobre el siglo XIV o XV 


Narrador:

La voz narrativa utilizada en esta novela es una voz en tercera persona y existen diálogos y monólogos del  personaje para dar plasticidad a la novela.


Vocabulario: 
-Alalí: es un toque de trompas en la caza que indica que se ha cobrado una pieza.
-Bocina: trompa pequeña que en la caza sirve para avisos.
-Cuja: bolsa de cuero o anillo de hierro destinado a sostener la lanza o bandera enhiesta.
-Vapores caliginosos: niebla atmósfera oscura. 



Opinión personal:
Bécquer nos cuenta una hermosa leyenda para demostrarnos la bondad de Dios, y cómo el arrepentimiento permite a un malvado volver a ser una persona de bien.
Tiene hermosas descripciones y un lenguaje muy poético y rico en metáforas.

Leyenda: El Cristo de la Calavera



Resumen:

Esta leyenda discurre en la época de la Reconquista de la Península Ibérica. El rey de Castilla manda llamar a todos los caballeros y nobles antes del día previo a la partida hacia la guerra. En Toledo residía la más hermosa dama de los reinos de Castilla, doña Inés de Tordesillas, ésta tenía enamorados a todos los caballeros. En la fiesta que daba el rey la noche anterior a la partida los dos caballeros más próximos a la hermosa dama, al sentarse esta entre ambos, comenzaron una batalla de piropos, que acabó extenuando a la dama que sin darse cuenta al levantarse dejó caer un guante. Ambos enamorados al notarlo corrieron a cogerlo de tal manera de lo tenían sujeto uno por cada lado, al darse cuenta el rey de cómo iba a terminar esta disputa se dirigió a coger y devolver el guante a la dama.

Alonso de Carrillo y Lope Sandoval, que así se llamaban los dos enamorados, resolvieron zanjar el tema esa noche en un combate. Así que poco después de que terminara la fiesta y que en las calles de Toledo se escuchara un asombroso silencio, se dispusieron a encontrar un sitio en el que batirse en duelo. Cuando al fin encontraron un cobertizo, donde se vislumbraba un Cristo y una calavera iluminados por una luz, después de rezar una oración se dispusieron a batirse en duelo, pero en ese preciso momento en el que las espadas se rozaban, se apago la luz. Así sucedió repetidas veces hasta que se dieron cuenta que el combato no se iba a poder llevar a cabo debido a la voluntad del Señor,

Decidieron pues, que doña Ines de Tordesillas decidiera. Se dirigieron a su balcón dispuestos a seducirla, pero cual fue la sorpresa de éstos al ver a su amada despidiéndose de su amante. Su primera reacción fue echar mano a sus espadas, hasta que se dieron cuenta de la precipitada despedida y soltaron una carcajada.

Al día siguiente, en el palco de la despedida, se encontraban entre las damas de la Corte, doña Inés, la cual estaba intranquila debido a la carcajada oída la noche anterior, pero se tranquilizó al descubrir entre los integrantes de la compañía, a su amante y a sus enamorados.

Tema:

Destacan la amistad y el amor. Dos amigos se pelean por el amor de Doña Inés arriesgándose a perder su amistad.

Personajes

Principales:
- Alonso de Carrillo: Es uno de los protagonistas, es un personaje redondo y es realista. En la historia no dice nada de su aspecto físico ni psicológico. Primero esta enamorado y a la vez tiene la amistad con su adversario, después se enfada con el y al final vuelve a ser amigo suyo. El motivo por el que actúa así principalmente es el amor.
- Lope de Sandoval: Es el otro protagonista, también es redondo y es realista. En la historia no dice nada de su aspecto físico ni psicológico. Primero esta enamorado y a la vez tiene la amistad con su adversario, después se enfada con el y al final vuelve a ser amigo suyo. El motivo por el que actúa así principalmente es el amor. Este personaje es igual que Alonso.
- Doña Inés: Es el antagonista, redondo y realista. A ella la describen como a la reina de la hermosura y que deslumbraba hasta a los ancianos que cuando ella pasaba se la quedaban mirando. Su carácter al principio de la historia es de creída, como ya esta acostumbrada a que todos los hombres le vayan detrás y se cree superior a los demás. Y al final de la historia ella es la que acaba avergonzada y sin levantar la cabeza.

Secundarios: Los jinetes, los peones, el rey, la nobleza, soldados, ballesteros, bufones, damas hermosas y ricas.


Espacio y tiempo:

La obra está ambientada en la guerra de Toledo, en la época medieval que daba lugar al romanticismo, en que sus habitantes viven una historia romántica. 


Elementos que se utiliza:

Para ambientarla utiliza expresiones o acciones de la leyenda típicas de esa época, como por ejemplo: Las guerras (que eran muy típicas en esa época), el ruido de la gente en las calles (como por ejemplos los herreros que trabajaban en la calle y se oían los ruidos del martillo al pegar al hierro) y por la vestimenta que llevaban en esta obra las damas (ricas vestiduras chapadas en oro, redes de perlas aprisionando sus rizos, joyas de rubíes llameando sobre su seno y plumas sujetas en vaporoso cerco a un mango de marfil). Esta obra es una ficción realista menos cuando se están peleando los jóvenes y se oye la misteriosa voz..


Narrador:
El narrador es externo 3ª persona del singular y omnisciente, ya que lo sabe todo acerca de las historias y los personajes.


Opinión personal:

La acción trascurre en dos días, empezando de noche ante la explicación de una lucha entre dos compañeros.

Se narran los acontecimientos con mucha rapidez, y no se centra en pequeños detalles, sin contar las descripciones típicas del escritor.

La leyenda detalla Toledo y sus calles.



Leyenda: EL rayo de Luna

(El Contemporáneo, 12 y 13 de febrero de1862)
Resumen:
La siguiente leyenda nos cuenta la vida de un hombre, Manrique, muy encerrado en sí mismo que era un noble que apreciaba la soledad mucho. Le encantaba la poesía y por ello su carácter solitario le permitía pensar y poder remover su mente. Una noche cálida de verano vio como una mujer se dirigía al monasterio de los Templarios, él la siguió e intentó alcanzarla y hablar con ella, pero a pesar de todos sus intentos no consiguió alcanzarla hasta que llegó a la que él supuso que era su casa. Pero cuando tocó la puerta y preguntó que quién vivía allí, la persona que le abrió le dijo que era la casa de Alonso de Valdecuellos que era el montero mayor del rey y que vivía solo. Pasado un tiempo volvió a verla desde su balcón y la volvió a seguir pero mucho más de cerca y así pudo darse cuenta de que lo que veía era un rayo de luna por el medio del bosque, al que le daba voz el viento que chocaba contra los arboles. Esto llevó a nuestro protagonista en una gran melancolía pensando que la vida era un engaño y el amor era un simple rayo de luna.

Tema:
El amor idealizado.

División de la obra:
Introducción, seis apartados (uno, cuatro y uno) y un epílogo.

Tipo de texto:
Es una leyenda soriana. Puede ser un cuento o una historia, son experiencias de un señor. Parte de la obra pertenece a leyenda popular, pero hay una parte inventada.
En este texto aparece la narración, también algo de descripción (el paisaje, la arquitectura, la vegetación...), y podemos observar una forma de diálogo en la que Manrique habla consigo mismo.

Marco:
Pudo haber sido una novela muy larga en el pasado, pero él ha hecho un relato corto para publicarlo en un periódico, como a el le gusta.

Personajes:
Principales: Manrique, joven noble, solitario, poeta y soñador, él sueña con la hermosura de las mujeres.  
Secundarios: Alonso de Valdecuellos, montero viejo del rey, que vive solo y está enfermo.

Tiempo
La acción se sitúa en la Edad Media.

Espacio:
Toda la obra transcurre en Soria: en el río Duero, en los Templarios y en la Ermita de San Saturio (Barrio de San Juan).



Leyenda: Maese Perez, el organista



El texto se adscribe al género literario, ya que prima la intención estética en el uso del lenguaje; se utiliza literatura religiosa y se trata de un texto narrativo, en el que un narrador relata acontecimientos que suceden en un tiempo y un escenario determinados, protagonizados por personajes que tienen actitudes concretas. Así esta leyenda pertenece al conjunto de dieciséis leyendas que Bécquer publicó en el diario ‘’El Contemporáneo’’, en los días 27 y 29 del año 1861. Se desarrolla en Sevilla.

Se muestra la capacidad de Bécquer para llevar los hechos de lo real a lo fantástico, refiriéndose a detalles verídicos o lugares reales (El convento de Santa Inés), mezclándolo con sucesos sobrenaturales (el organista muerto sigue tocando el piano).


Trata sobre un gran organista, Maese Pérez, el cual es prodigioso tocando el órgano, y en la misa de Nochebuena muere tocando el órgano. Al año siguiente, su ‘’rival’’ le sustituye y otro año más tarde su hija le ve tocar el órgano, nadie la cree pero finalmente todos ven cómo el órgano suena solo 
armónicamente.


Los temas que trata son el miedo, la muerte y la resurrección.


La estructura interna está compuesta por una digresión al principio, narrada en primera persona por el propio Bécquer , desde ‘’En Sevilla, en el mismo atrio de Santa Inés..’’ hasta ‘’la muchedumbre que se agolpaba en la puerta’’ , contando una conversación que tiene Bécquer con una anciana, una introducción desde ‘’La iglesia estaba iluminada…’’ hasta ‘’Un grito de mujer’’ , contando que el Maese llega a la iglesia y, aun enfermo, toca el órgano haciendo emocionar al público; un nudo, desde ‘’El órgano exhaló un sonido discorde’’ hasta ‘’La esquena del callejón y desaparecían’’, contando que el Maese muere y todos quedan apenados, pero le sustituye otro organista, el cual toca muy bien; y el desenlace, desde ‘’Había transcurrido un año más’’ hasta ‘’el alma de Maese Pérez’’, contando cómo la gente ve tocar al alma de maese Pérez en la misa de gallo.

En cuanto a la estructura externa o el marco espacio – temporal, la leyenda se desarrolla hacia el siglo XVIII ó XIX en Sevilla, cuyos protagonistas son sevillanos también.


En cuanto a los personajes principales, están: Maese Pérez: organista viejo y ciego de nacimiento que maravilla a los feligreses al tocar el órgano; La hija de Maese Pérez: una mujer joven, asustadiza, es profesora de órgano, ama a su padre, orgullosa de su padre, tímida, el organista suplente: envidioso, siempre hablando mal de los demás organistas, con vestimentas extrañas, opuesto al maese Pérez, y que toca muy mal el órgano. Los demás son secundarios y no se da descripción de ellos: la abadesa del convento de Santa Inés, la demandadera, doña Baltasara, el arzobispo…


El narrador en la primera parte es en primera persona, ya que es el propio Bécquer quien se encuentra en la propia historia, y también en alguna otra digresión que hay más adelante, haciendo referencia al autor de nuevo al ser en primera persona. El resto de la historia está narrada en tercera persona, organizando los acontecimientos de forma lineal, ya que expone los sucesos que ocurren de forma seguida y en el orden en el que ocurren.


Se hace uso del estilo directo al mezclar el diálogo y la narración a lo largo de la leyenda, mostrando las palabras textuales del personaje en el diálogo. También se hace uso de la adjetivación al mezclar elementos narrativos con elementos descriptivos al explicar varias situaciones, como cuando se oye tocar al Maese Pérez. Se utilizan mecanismos de coherencia y cohesión, recurriendo a conectores temporales (en aquel momento, después…). Se utilizan verbos de acción (entraba, atropellarse…), de pensamiento (expresar, rezad…)y de lengua (decía, imitarle…). Las formas verbales más utilizadas son el pretérito perfecto simple del indicativo (tiempo de la narración por excelencia) y el pretérito imperfecto del indicativo también, que al ser ambos del indicativo, se expresa realidad. Predomina la función representativa ya que Bécquer se muestra muy objetivo, aunque también en las digresiones la función apelativa está presenta, Bécquer se dirige a un personaje con el que mantiene una conversación, y a lo largo de la leyenda, la función poética al utilizar recursos estilísticos: personificación: “El órgano exhaló..’’, reiteración “Cuando sonó un grito en la tribuna, un grito desgarrador, un grito de mujer..’’, comparación “Le arranca con su órgano lágrimas como puños epítetos: ‘’opulento señor’’, ‘’colosal fortuna’’, etc.


El principal elemento del romanticismo en esta obra es La muerte: El protagonista muere, aunque eso no le impide seguir haciendo lo que más le gusta, que es tocar el órgano. Bécquer muestra cómo Maese, incluso después de su muerte, vuelve para seguir la tradición (otro elemento romántico) de tocar en la misa del Gallo, y así, emocionar con su música a los feligreses; haciendo referencia a otro elemento romántico, que es el sentimiento melancólico y emocionado, la exaltación de ‘’yo’’, haciéndose ver que Bécquer hace varias digresiones en la historia al comentar algo que tiene que ver con su persona. 

Predomina el miedo, el amor, la tristeza… Se muestra subjetividad a la hora de desarrollar la historia, la cual ocurre en ambientes religiosos, ya que era muy importante la religión en el romanticismo. Se centra en la resurrección de Maese para continuar tocando el órgano. En muchas ocasiones, el tema es religioso, ya que hace que todo gire en torno a elementos católicos. Tiene un estilo vívido, con frecuentes adjetivaciones, exclamaciones y aquellos elementos que permitan enfatizar los sentimientos que se quieren expresar. Rescata el espíritu de las tradiciones y lo religioso, para determinar también la pertenencia a Sevilla como nación. Su protagonista es humilde, buena persona la cual se mueve de entre los muertos para expresarse a través de la música, haciendo que los demás sientan lo mismo que él al tocar el órgano.

En mi opinión, la leyenda es un poco cargante de leer, ya que en los momentos en los que habla la vieja demandadera me cuesta más trabajo su lectura, porque utiliza palabras las cuales no las entiendo en ése contexto u otras que no comprendo del todo, aunque me resulta gracioso en donaire con el que se expresa Doña Baltasara y me gusta la relación que se hace entre la muerte y la resurrección para descansar en paz.